FELICIDAD
Tengo una comunicación mental con el universo de tu alma,de lejos o de cerca, de pobre o de rico.
He sabido de esas lágrimas en tus ojos,
tú no me has visto sufrir:
si tan sólo hubieras abierto la puerta de mi infierno…
cuánto dolor hubiera explotado en tu pecho.
Si me hubieras oído temblando en la palabra;
adornando mi corona con espinas de otro siglo;
escribiendo en la penumbra;
ahogándome y quemándome en un mar de fuego.
Si tan sólo todo eso,
creerías en mi amor por ti, creerías en mi desgracia.
Así, arrasó el tiempo alguna vez.
Hoy, soy una amalgama de emociones,
mas la más fuerte y más pura:
la felicidad, que se acuesta y se levanta conmigo.







